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Testimonio del Impenetrable

 Pbro. Mario Herbut

En las fiestas patronales es donde todos se juntan, con acordeón, donde se arma una gran fiesta al "patrono" como le dicen ellos, una vida de fe muy fuerte. Una vez terminada la novena y con fiesta patronal se comparte en comunidad, en ese día el pueblo entero participa y la comunidad resalta de alegría.  

Algo que he notado es que se percibe mayor devoción en lugares menos poblados. Esto se debe a que se vive una realidad diferente, me refiero a que en su mayoría, en lugares de mayor población, se trata de personas en tránsito las cuales solo están por cuestiones laborales.   

Recuerdo que una vez, para Pascua, empezó a llover y continuo por 10 días, esto significo muchísimo para nosotros, un lugar donde es todo camino de barro. Quedarse varados en el medio del monte, donde salir era medio imposible sino por la ayuda de un tractor. En el lugar donde estábamos no teníamos  red telefónica, pasamos la noche con un frasco de duraznos que nos habían regalado, También estaban otras dos camionetas, cuando llego el tractor pudimos salir, para esto pasaron casi un día y medio.

Una mañana yendo a una comunidad muy lejana me topé con un corte de ruta, busque otra alternativa para llegar a la comunidad a donde iba y me quede empantanado en la tierra seca, algo imposible de creer, pero fue así, fue muy gracioso la verdad, tarde varias horas en salir pero pude llegar a destino a tiempo.  

Me gusta mucho la naturaleza, disfruto mucho de lo natural, los animales salvajes y sobre todo las costumbres de la gente. La costa del río, saber que la gente vive de la naturaleza, donde tienen su formas, su maneras. Tantas cosas tan lindas de aprender, como su sencillez y su humildad.

Cuando llueve se cambia la camioneta por la moto, se dejó de usar los animales o muy poco se ocupa, pero más que nada nosotros visitamos las casas, damos “charlitas”  ayudamos mucho a las comunidades, a leer por ejemplo, lo que está a nuestro alcance 

De seminarista, ya hace más de 25 años, junto al Padre Fernando en ese tiempo, hoy Obispo de Neuquén, fuimos a misionar. Ya como sacerdote fui a misionar de manera personal, en invierno, en la parte de Nueva Pompeya un lugar donde había mucha gente y muchas necesidades cosa que me gusta mucho ya que podía ayudar de diferentes maneras. Ahora  no es como antes, está más tranquilo todo.

                                                                    


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