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La celebración eucarística, presidida por monseñor Barbaro, fue concelebrada por el obispo auxiliar monseñor Gustavo Montini y varios sacerdotes del clero diocesano. Contó además con una gran participación de fieles de las diversas comunidades de la diócesis. La ceremonia fue vivida en un clima de mucha oración y fervor, especialmente acompañada con el cariño de los familiares y fieles de la comunidad de origen.

En la homilía monseñor Barbaro se dirigió a Ricardo recordándole su nueva misión: “no perdamos la conciencia de ser instrumentos revestidos de una potestad que es de Cristo, no nuestra. Qué importante es que sepamos desaparecer nosotros para que aparezca Cristo”.

“Es un gran privilegio poder celebrar la Santa Misa. Serás mediador entre Dios y los hombres al predicar la Palabra y al administrar los sacramentos; por tu intermedio llegará la misericordia de Cristo sacerdote a quienes confieses, a los enfermos que reciban de tus manos la unción sacramental. Serás mediador colaborando con el Obispo en el gobierno de la Iglesia para el bien de las almas”.

El obispo recordó la necesidad de más sacerdotes para llegar a todos los fieles: “Hacen falta más brazos, más sacerdotes; hombres que se preparen bien, con seriedad, que dejen que Dios los moldee a imagen de Cristo sacerdote y se llene de deseos de servir. Recemos mucho para que Dios mueva el corazón a muchos jóvenes para que respondan con generosidad a la llamada”.

Al concluir la celebración, el nuevo sacerdote dirigió unas palabras agradeciendo a todas las personas que lo acompañaron a lo largo de estos años, particularmente a sus padres, fieles de la comunidad de Villa Berthet, colegas donde realizó los primeros trabajos como periodista y a los sacerdotes y obispos. Además invitó a los presentes a continuar rogando a Dios por las vocaciones sacerdotales y a los jóvenes a cuestionarse lo que Dios quiere para sus vidas.

La comunidad parroquial de la catedral agasajó al nuevo sacerdote y a todos los presentes en el salón parroquial. Allí el padre Ricardo pudo saludar a todos los presentes.

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