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A todos nos aflige la situación actual, una pandemia que golpea fuertemente al mundo. No sabemos cómo seguirá, ni por cuánto tiempo. Cuesta vivir aislados, pero es lo que debemos hacer para cuidarnos y para cuidar a los demás.

Destaco la capacidad de adaptarse qué han manifestado en esta situación adversa, cumpliendo la misión de educar del modo que resulta posible, acudiendo al Internet y a las redes sociales. No deja de ser un sacrificio cambiar estilos, la programación y el diseño, las rutinas, etc. Quizás, cuando pase esta dificultad, habrán ganado en creatividad educativa y en experiencia sobre modos distintos y más actuales de llegar a los niños, a los adolescentes y a los jóvenes de hoy.

 Esta realidad que vivimos puede llevar al miedo por el peligro personal y familiar de contagio. También puede generar angustia por la incertidumbre sobre el futuro: cuánto tiempo seguiremos así, si se podrá recomenzar de modo ordinario la tarea educativa de este año o qué haremos si se postergara más, etc. Cristo recién resucitado se apareció a los Apóstoles y lo saludó diciendo: la paz les dejo la paz les doy. Lo que nos aflige es una invitación a confiar más en Dios, a rezar más buscando en Él la paz, acudiendo mucho a la Virgen Santísima a quien le tenemos todos tanta devoción. Y que transmitamos esa paz a los seres queridos y a todas las personas.

Se suma la incertidumbre económica. No se nos oculta que los tiempos que se avecinan podrán ser difíciles: inquieta si alcanzará o no el sueldo, o sí habrán recortes; si la Unidad Educativa contará con los aportes que necesita, etc. Los invito a no adelantarse a los acontecimientos porque no sabemos cómo seguirá la situación. Estamos en las manos de Dios, recemos y el Señor nos ayudará a encontrar juntos las soluciones.

El viernes 3 de abril me comuniqué con el Señor Gobernador para hablar de los aportes patronales que se adeudan y que impiden el acceso a obras sociales, ya que desde diciembre 2019 a febrero 2020 no se han pagado. Conversamos sobre alternativas de solución y me aseguró, el Señor Gobernador, qué inmediatamente tomaría de nuevo cartas en el asunto. Posteriormente me informó a través de en un mensaje que le falta llegar a un acuerdo con una de las prestadoras de servicios, pero que advierte buena voluntad y que confía llegar a una solución en esta misma Semana Santa. Les pido oraciones para que este asunto se resuelva pronto.

Deseo que tengan una buena Semana Santa, en casa y en familia, bien cerca de Dios, aprovechando el esfuerzo que se realiza para que puedan asistir desde donde están a las distintas celebraciones a través de medios de comunicación y redes sociales.

Que Dios llene de bendiciones a cada uno de ustedes y a sus familias. Les deseo una Santa Pascua. Un cordial saludo.

 

 

+ Hugo Nicolás Barbaro

Obispo de San Roque de Presidencia Roque Sáenz Peña

Chaco – Argentina


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